
Las malformaciones en las orejas se deben a causas genéticas, aunque su origen no se conoce con exactitud. Según algunos estudios, estos problemas son más frecuentes en las zonas donde la población no dispone de una completa alimentación y en lugares contaminados.
La otoplastia es una cirugía que carece de riesgos para el paciente. La mayor complicación se da cuando las orejas son excesivamente pequeñas y su reconstrucción resulta más compleja. Pero no existen efectos secundarios, ya que en ningún momento se manipula el oído, solamente la parte que le rodea.





